Con mucho respeto a todos los mencionados (discotecas, artistas, casas licoreras, etc) les hago llegar éste escrito. Hasta cuando aguantará el negocio las fiestas "no cover"? De un tiempo a la fecha todos hemos sido testigo de la fiebre que ha invadido el negocio de la música en la capital, específicamente en el área de las fiestas populares ó públicas con orquestas. El famoso "No cover" que consiste en no cobrar entrada al cliente cuando se presente un artista en una discoteca, pero subiéndole entre 1,000 y 2,000 pesos al precio regular de venta de las bebidas alcohólicas. Es rentable este método de mercadeo?

He consultado 2 dueños de discotecas de la capital, de las que aún no han entrado en el "No cover" y por separado y categóricamente me han afirmado que eso no es rentable, no se cuadra cuando hay que pagar 250 y 300mil a un artista por presentación mas el costo operativo que representa tener en funcionamiento una discoteca por día.

En la avenida venezuela Cool Bar obligó a los demás negocios al "no cover" pues el público solo asistía a fiestas cuando iban artistas a Cool Bar ó cuando otro negocio tenía un artista en cartelera pagando cover, Cool Bar presentaba otro sin cover el mismo día. Desde hace un año aproximadamente en la zona metropolitana la discoteca Afrika Club ha venido adoptando la nueva modalidad del "no cover", pues ellos comenzaron cobrando entrada hasta que se le cayeron varias fiestas y los administradores decidieron poner todas las fiestas sin cobrar entrada para así el público no dejara de asistir y consumirle bebidas. Sin temor a equivocarme, afirmo que en la zona oriental no hay un solo negocio que cobre entrada y en la zona metropolitana apenas Jet Set y El Maunaloa se mantienen cobrando entrada cuando presentan artistas.

He puesto 2 ejemplos solamente de los negocios pioneros podemos decir del "no cover", aunque hay muchos más, sin embargo quiero establecer que mi llamado público no tiene que ver en nada con estos negocios, que hacen eso como forma de competir y es válida, mi llamado es a los ARTISTAS que no tienen necesidad alguna de presentarse "no cover" en ningún establecimiento. Son los mismos artistas que deben preocuparse por su imagen frente al público y al mismo negocio del entretenimiento. Tienen realmente la necesidad de tocar "no cover" Los Hermanos Rosario, Sergio Vargas, Miriam Cruz, Fernando Villalona, entre otros de la categoría de artistas 1A??

El único beneficio que le sacan a ese tipo de fiestas es el económico, pero no se dan cuenta que se desprestigian ellos mismos, pues acostumbran al público al "no cover" y el día que es con cover va una cantidad mínima de público a verlos agregándole que ningún artista le gusta negociar su tarifa al momento de vender una fiesta. (Es justo que a mi me vendan una fecha en el mismo precio que regularmente venden para yo hacer una fiesta cobrando entrada, cuando se presentan en la mayoría de establecimientos por ´´No Cover´´??) A esto sumemos el poco apoyo de patrocinio que hay con casas como Brugal y Cervecería que es prácticamente nulo, apenas las marcas de whisky se han mantenido apoyando constantemente las fiestas públicas, y eso no da, lamentablemente con un solo patrocinador es imposible hacer una fiesta.

Hoy día tampoco existen los llamados promotores artísticos, tales como Cándido Brito alias Morenaje, el Chino Consuegra, el poderoso Bebeto y hasta Ramses Peralta, me incluyo porque soy parte del negocio y he podido sentir el descalabro que para nosotros el "no cover" ha significado. Después de crisis económica, horario limitado de expendio de bebidas, tarifas elevadas de los artistas, poco patrocinio, el "no cover" catapultó el entierro de nosotros los que organizamos fiestas populares con orquestas.

Agreguemos también que no hay más de cuatro artistas rentables, por lo que imposibilita que uno se mantenga con una agenda de actividades artísticas constante. Es una situación exclusivamente de la capital aunque en Santiago ha mermado también la presentación de artistas en bares y discotecas, pues allá usaron un tiempo "damas gratis" y eso perjudicó el negocio, muy pocos establecimientos de diversión se mantienen presentando artistas en relación con años anteriores.

Reitero mí llamado a los artistas para que hagan conciencia del daño que a mediano y largo plazo esta estrategia del no cover representa para ellos mismos y que ha acabado con los promotores artísticos por completo en esta primera etapa y que en la mira siguen los propios artistas. Me despido reiterando mi respeto por todos los mencionados en este escrito (discotecas, artistas, casas licoreras, etc) y agradeciendo la oportunidad de poder expresar mi parecer.
 
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