Aunque algunos aseguran ha mermado en algunas áreas, otras al parecer no han podido ser controladas y los residentes en las cercanías dicen que no soportan más esa situación.

Tal es el caso de los esposos Aydée Jiménez y Luis Lebrón, quienes tienen 38 años viviendo en la calle Sánchez, entre Las Mercedes y El Conde, pero los fines de semana su domicilio se vuelve itinerante por la zozobra que le provocan los ruidos de la discoteca “Mi Loca”, que queda justo al lado de su casa. Salen los viernes y regresan los domingos porque dicen que son los días en que el escándalo es mayor.

Lebrón, de 76 años, ha sufrido un paro cardíaco, isquemia cerebrar y tres infartos, así como episodios de estrés agudo, los cuales habrían sido desencadenados, según ellos, por la incomodidad que les provoca el bullicio del bar que tienen a su vera.

Asegura la pareja que en varias ocasiones han denunciado la contaminación sonora que se genera en el local pero que las autoridades lo han cerrado un par de ocasiones solo por 21 días, al término de los cuales regresa la bulla que los tiene enfermos.

La señora Aydée afirma que el propietario del establecimiento, Persio Maldonado hijo, incluso ha amenazado a su esposo, pistola en mano, y que en una ocasión su hijo también fue agredido, “solo porque fue a solicitar que bajaran la música porque ya no soportábamos”.

La pareja posee una certificación de la Dirección Nacional de Patrimonio Monumental, de fecha seis de junio de este año, que indica que no ha emitido autorización para el uso de ese local como bar.

Fuente/Hoy.com.do
 
Top