Para su primera salida fuera del Vaticano para ir a rezar a la basílica de Santa María la Mayor, el Papa utilizó un Volkswagen negro de la Gendarmería vaticana en lugar del lujoso coche oficial, un Mercedes.

"No podemos ir en algo más sencillo?", le preguntó el flamante Papa al chofer, a quien luego abrazó.

Durante el camino de regreso al Vaticano dio otra sorpresa, cuando se paró en la Casa del Clero, cerca de Piazza Navona, para recoger su equipaje en la residencia donde se había alojado hasta el miércoles.

Fue allí que Francisco se dirigió a la oficina de administración a pagar su factura.

También confirmó que la escolta del Papa se redujo al mínimo, por pedido del flamante titular de la Iglesia.

"La escolta de seguridad está al servicio del Papa y no al revés. Por lo tanto se adaptan al estilo pastoral que el Papa prefiera", resaltó Lombardi.

Además, sorprendió al mundo que el nuevo Sumo Pontífice, al salir por primera vez al balcón, no llevara la cruz de oro en el pecho, ni la capa, ni los famosos zapatos rojos.
 
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