El merenguero Johnny Ventura reveló que en agosto 1978, pocos días antes de Joaquín Balaguer entregar el poder al presidente Antonio Guzmán Fernández, estuvo a punto de ser asesinado, pero a quien mandaron a cometer el hecho se arrepintió en el mismo momento en que se le acercó.


Ventura narró que se dirigió a una cafetería ubicada en la Oviedo con Barahona, donde acostumbraba cenar con sus amigos y cuando se estaba parqueando, que siempre lo hacía un poco retirado y la parte más oscura del lugar, se le acercó un amigo llorando y le preguntó qué le pasaba.

“Cuando le hice la pregunta él me respondió que lloraba porque lo habían enviado a matarme y no quería hacerlo. Yo me quedé paralizado y le di unas palmadas en la espalda y le dije: Gracias, muchas gracias. Di la vuelta, entré a mi vehículo y me fui nervioso del lugar”, contó Johnny.

Cuando llegó a la casa llamó a José Francisco Peña Gómez y le comentó del caso, a lo que éste respondió que tomara el primer avión y saliera del país, porque entendía que si ese no lo hizo, lo podía hacer otro.

A las 5:00 de la mañana del día siguiente partió a Nueva York. El artista regresó el 15 de agosto de ese año, debido a que al día siguiente se juramentaría como presidente Don Antonio Guzmán.

Recuerdo que el 16 de agosto de ese año me fui a El Malecón y allí me encontré con Cuco Valoy y juntos empezamos a cantar: Qué lindo es ver el amanecer sin Balaguer”

Ventura explicó que en muchas ocasiones lo amenazaron durante el gobierno de los 12 de Joaquín Balaguer, por los temas “El tabaco es fuerte” y “Mamá Tingó”, pero que entendió eran más amenazas que real. Aunque admite que ese día sí tuvo miedo y se dio cuenta que su vida corría peligro.

El veterano merenguero Johnny Ventura fue el artista elegido por los directivos de la biblioteca Juan Bosch de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE), como el primer invitado al atelier “Música entre libros” que se enmarca en el programa cultural “Biblioteca Viva”.



 
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